Nos creíamos dioses. Dioses de un reino imaginario, lleno de deseos y consignas. Reino de poder y gloria.
Ahora, abocados a un escrupuloso confinamiento social, descubrimos lo vulnerables que somos. Es curioso; Creé este blog para no olvidar, en mi futuro próximo, todo aquello que viví, que conocí. Siempre refiriéndome a viajes. Ahora, recluido, pensando más en no hacer daño que en recibirlo, escribo sobre la delicadeza inestable del ser vivo. Vivir es un viaje constante a la muerte, pero no puede convertirse en una ley de Dios. Ahora toca sobrevir para, más adelante, pensar en vivir, con todas sus peculiaridades. Tengo ganas de ver a mis amistades y familiares. Algunos lejanos y otros alejados. De todo hay. Esto va a ser largo, así que habrá que guardar el turno. Ánimo, es lo que toca.
Magnífico pensamiento. Ojalá sea pronto! Nos toca intentar vencer esta batalla y, creo y espero que sea más pronto que tarde!!
Me gustaMe gusta