Que todo vaya mal, por favor.

Por que lo que es ir bien, ya vamos bien. Que si una vacuna deja atrás otra, que si una decisión política conlleva una solución mágica, que si un partido de futbol sin público es un ropero sin ropa…

Total, que todo lo que va mal es porque va a ir bien y que cuando se cierra una ventana se abre una puerta. Todo genial. Mientras, me quedo sin mi juguete preferido, como cuando éramos malos de pequeños. Y que malos somos de mayores, que nos han tenido que quitar la zona exterior de nuestras casas. Ale, que no se juega más, que a la calle a sus horas y que a la próxima, ni calle ni nada.

Bueno, como tenía que seguir soñando, lo hago, aunque contar sueños dicen que incumple la primera norma, que es la consecución de los mismos, yo lo voy a nombrar. Skopelo se llama el destino del sueño. Será el primer año D.C. (después de la covid). Esperemos que sea así. Por tanto, ya estamos mirando donde alquilar nuestros kayaks y las mejores fechas para cinrcunvalar la isla.

Deja un comentario