LA TORMENTA PERFECTA.-

Qué fácil me va a resultar hacer el símil de esta película, que por cierto está basada en hechos reales, con la pandemia.

Un barco de pesca que se dedica a la captura del pez espada decide cambiar las aguas de pesca en busca de mayores capturas para poder sortear la crisis del sector. La película está dirigida por Wolfgang y tiene un actor principal de prestigio, George Clooney. Es lo de menos, o no.

El caso es que en esa historia se unen varios componentes, como en la pandemia del Covid-19 (2020). Por un lado, la búsqueda de nuevos caladeros para mejorar la economía (Globalización). Por otro lado, se unen dos enormes tormentas  y crean un monstruo (caos económico y caos sanitario) y por último, la decisión nefasta, en el film, de ir en dirección a la tormenta cuando falla el sistema de conservación del pescado por avería en la creación de hielo. Nosotros abrimos el grifo al volver, escalonadamente, eso si, para huir de la tormenta y no vemos o tal vez no imaginamos que sea la culpa del fatal desenlace al dirigirse de frente al desastre invisible, la otra tormenta. Se reciben llamadas de aviso, pero no se oyen. Tal vez la radio de nuestros gobernantes  esté deteriorada. El drama fue inevitable en la historia narrada porque era impensable la dimensión real del fenómeno. Ahora bien, en la situación actual, ¿somos conocedores de la dimensión de la gravedad?

Solo el tiempo dirá si las decisiones fueron las correctas, pero me temo que hay demasiadas variables como para presagiar lo peor. Escaparemos en busca de mantener con vida la economía y tal vez nos topemos con el grueso de la tormenta y nos lleve al zozobro. ¿Qué hacer? ¿Nos quedamos quietos a esperar que todo pase? ¿ huimos en dirección contraria? ¿ Y si vamos en esa dirección y nos encontramos con otra tormenta, como en la peli?

No me gustaría estar en la piel de los analíticos  y de los tomadores de decisiones.

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