EL OBSERVATORIO.-

Es viernes 10 de abril, enésimo día de confinamiento.

Un nuevo día en el observatorio. Mi biólogo de guardia me llama para que observe el gran paso de aves por nuestros cielos en una mañana gris. La cuarentena sigue proponiendo dedicar mi tiempo a observar lo que antes era secundario a la vista. Al menos en mi caso. Tenemos la suerte de poder ver este movimiento de aves, que supone la exaltación de la supervivencia, desde este enclave privilegiado de Ceuta (Norte de Africa -Estrecho de Gibraltar)

Esta es la crónica del día:

«En un momento hemos visto (pico viento): Milanos Negros, Águilas Calzadas, Águilas Culebreras (o culebrera europea), Buitres Leonados o Comunes, Cigüeñas Blancas o Comunes y un individuo de Cigüeña Negra» (Me hace referencia a la suerte que he tenido de poder observar este espécimen desde mi mirador). Continúa…» Es un privilegio poder observar tal diversidad de aves planeadoras (Rapaces y Cigüeñas), en incesante flujo migratorio, desde tu casa en estos días de confinamiento…»

La lista no tiene fin. No me da tiempo a terminar la entrada al blog cuando me comenta que un Gavilán planea por encima de su cabeza. Y la Abubilla que controló esta mañana. En fin, Una explosión de vida.

Y si a alguien le puede llegar a confundir El Morito con la Cigüeña Negra, el experto biólogo de guardia lo resuelve de esta manera:

«La Cigüeña Negra (Ciconia Nigra) es diferente en su silueta, patrón cromático, tamaño, forma de vuelo en planeo mucho más lento y en busca siempre de las corrientes térmicas, tipo rapaz». «El Morito (Plegadis Falcinellus) tiene un vuelo batido, directo y no planean en general».

¿Y por qué le dedico ahora tiempo a las migraciones de aves? Pues porque nunca es tarde para apreciar la belleza de la naturaleza. A la espera de nuevos viajes, puedo asegurar que tras esta cuarentena siempre habrá un antes y un…¿después?

 

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